Realizado por: Emily Vergara, Laura Beltrán
Concepto
En un mundo saturado de objetos desechados y cuerpos hiperexpuestos, la mutación ocurre entre el cuerpo y lo que decide portar. Shintai Hen I es una colección de accesorios donde cada pieza nace de una necesidad emocional, sostener lo que pesa, proteger lo que tiembla, contener lo que desborda. El cuerpo no se transforma por implante, sino por acumulación; por la carga simbólica de aquello que se adhiere a él y expande sus límites.
Inspirada en la biomecánica emocional de Neon Genesis Evangelion donde el cuerpo es contenedor de trauma y en la ética de vínculo presente en Gachiakuta donde los objetos adquieren memoria y poder, la colección desplaza la idea de accesorio como ornamento. Cada pieza es acoplada al cuerpo como una prótesis simbólica que traduce lo invisible en materia. Pensada para personas con sensibilidad hacia lo visual y lo sonoro, estas extensiones acompañan cuerpos que habitan la imagen, el ruido y la emoción de forma consciente.
El objeto deja de ser decoración. Es herramienta. Es archivo. Es extensión afectiva.
En Shintai Hen I, portar es un acto de mutación. Diseñada para espacios alternativos y de música electrónica, donde el cuerpo, el sonido y la imagen se funden en experiencias inmersivas, la colección propone que lo que rodea al cuerpo no lo cubre, lo amplifica, lo protege y lo expone al mismo tiempo. La transformación ocurre justo en ese punto donde la piel termina y comienza todo lo que decidimos cargar.
Registro Posterior al Colapso
Cuando el mundo se saturó, algo se quebró. No fue una explosión. Fue acumulación. Demasiadas cosas desechadas. Demasiadas emociones sin sostén. La piel comenzó a sentirse insuficiente.
Al principio, las personas cargaban objetos por necesidad. Luego, por memoria. Después, por supervivencia. Las piezas transformaron el ser como si el peso pudiera estabilizar lo que estaba a punto de fracturarse. No era ornamentación. Era estructura. Era una forma de no dispersarse.
Los objetos dejaron de ser residuos y se volvieron extensiones afectivas, archivos de sentimiento. Así nació Shintai Hen I, una respuesta emocional al colapso. En un mundo que se deshacía, aprendimos a reconstruirnos por fuera.
M O O D B O A R D
P E R F I L
El usuario de Shintai Hen I es una persona entre 20 y 25 años que habita Bogotá y transita la ciudad desde una sensibilidad aguda hacia lo visual y lo sonoro. Es profundamente consciente de sus emociones y de su identidad, y encuentra en el arte, música, cine, ilustración y la moda una forma constante de referencia y autoafirmación. Consume contenido digital de manera intensa, alternando entre redes sociales y plataformas musicales, no solo como entretenimiento sino como inspiración diaria. Participa activamente en procesos creativos, ya sea desde la producción, la experimentación estética o la exploración personal, y entiende la moda como una extensión cotidiana de su mundo interior: cómoda, funcional, pero cargada de significado. Asiste a eventos de música electrónica y espacios culturales alternativos donde el cuerpo, el sonido y la imagen se funden en experiencias inmersivas. No busca tendencia, lo que porta dialoga con su identidad y amplifica su manera de habitar el mundo
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Carta de Color
La paleta de Shintai Hen I se construye desde la saturación sensorial y la percepción alterada. Los verdes dominantes remiten a un entorno digital persistente, códigos, ruido visual y flujo constante de información que atraviesa la experiencia del cuerpo. No funcionan como referencia natural, sino como una interfaz activa que envuelve y condiciona la manera de percibir.
Los tonos oscuros y morados introducen la dimensión emocional. El negro y los verdes profundos operan como espacios de contención donde se acumula la tensión, mientras que el morado señala el punto de transición, el momento en que lo interno comienza a tomar forma material. Es un color de mutación, donde la carga emocional empieza a desplazarse hacia el exterior.
El blanco, los acentos metálicos y los tonos energéticos como el azul y el rojo estructuran y activan la composición. El blanco representa la superficie de soporte, los metálicos son puntos de unión y ensamblaje, y los colores más intensos como picos de estímulo momentos donde el cuerpo se expande, se activa y se desborda dentro de experiencias inmersivas donde el cuerpo y la materia convergen.
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Diseño de estampación realizado por Emily Vergara
Material: Cuero rojo 3 oz
Tejido:No Tejido
Terminado:Marmoleado
Material: Cuero negro 4 oz
Tejido:No Tejido
Terminado:Mock Croc
Nombre: Tifon
Composición: 100% Poliester
Peso: Liviano
Tipo de tejido: Plano
Ligamento: Tafetán
Ancho de tela: 150 cm
Los materiales en esta colección funcionan como una extensión estructural del cuerpo. El cuero, en sus variaciones, actúa como una segunda piel que contiene, protege y sostiene la carga emocional del cuerpo. Su rigidez y resistencia no solo responden a una función utilitaria, sino a una necesidad simbólica de contención, una superficie externa donde se fija lo que pesa, donde la tensión encuentra soporte.
Los herrajes, cierres y fornituras representan los puntos de unión donde ocurre la mutación. Son elementos visibles de ensamblaje que evidencian cómo el objeto se adhiere al cuerpo. Funcionan como nodos de conexión, lugares donde la estructura se activa, donde lo emocional se traduce en sistema, y donde el accesorio deja de ser complemento para convertirse en extensión funcional y afectiva.
El diseño textil introduce una capa más íntima dentro del sistema. Por un lado, la estampa basada en la carne representa la conexión directa entre el cuerpo y el objeto, evidenciando esa frontera difusa donde lo interno se proyecta hacia lo externo. Por otro, la propuesta inspirada en interfaces traduce esta relación a un lenguaje sistémico, cables y conexiones que simbolizan las cargas emocionales que las personas depositan en los objetos. Así, el textil no solo recubre, sino que revela lo que circula internamente.
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¡ Advertencia !
Transmutación de Proceso activa
Creditos
Dirección creativa: Laura Beltrán, Emily Vergara
Fotografía: Jaider Gaviria
Styling:Laura Beltrán, Emily Vergara